"Alza del 40% en los pasajes en bus en Tarija genera preocupación sobre el impacto en la economía local y el costo de vida"

El incremento del 40% en las tarifas del transporte interdepartamental, aprobado por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) y en vigor desde el 2 de enero de 2026, ha desatado una ola de preocupaciones económicas en Tarija. Mientras el sector del transporte justifica la medida como necesaria para cubrir el aumento de los costos operativos, gremiales, vecinos y sectores cívicos alertan sobre las consecuencias negativas en el costo de vida y el comercio local.

Desde la perspectiva económica, el aumento de tarifas afectará directamente a los consumidores, especialmente en un contexto de alta inflación. La concejal Adriana Romero subrayó que el incremento de los pasajes elevará los costos de los productos, lo que golpeará a los comerciantes minoristas que dependen del transporte interdepartamental para abastecerse. De acuerdo con Romero, el pasaje a Santa Cruz o La Paz, que antes oscilaba entre 250 y 260 bolivianos, ahora rondará entre 400 y 500 bolivianos. Esta alza en los precios del transporte terminará trasladándose al precio final de los productos, encareciendo aún más la vida cotidiana en Tarija.

Por otro lado, el dirigente del transporte Gabriel Pérez defendió la medida, explicando que el sector del transporte se ve obligado a ajustar las tarifas debido al aumento de los costos operativos, en particular del combustible. El aumento en los precios del combustible, que antes costaba 1.100 bolivianos para llenar un tanque de viaje a Santa Cruz y ahora supera los 4.000, ha generado una presión insostenible sobre los transportistas, quienes argumentan que no pueden seguir operando a pérdida.

El debate sobre el impacto de este aumento continuará en la próxima semana, con reuniones previstas entre los diferentes sectores afectados, y no se descartan posibles movilizaciones y pronunciamientos por parte de gremiales y autoridades locales. La incertidumbre económica persiste, y se espera que el análisis de los costos y los efectos sobre el comercio y el consumo lleve a nuevas decisiones en el corto plazo.