Argentina ingresa al grupo de los 10 peores países del mundo para los trabajadores, según informe internacional
Argentina fue incluida entre los diez peores países del mundo para los trabajadores, de acuerdo con el Índice Global de los Derechos 2026 elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI), la mayor organización sindical a nivel global.
El informe ubicó al país en la categoría 5, la más baja de la clasificación, que corresponde a aquellas naciones donde los derechos laborales fundamentales no están garantizados. El estudio evaluó la situación de 151 países mediante 97 indicadores basados en convenios y jurisprudencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Junto a Argentina, la lista de los diez peores países para los trabajadores en 2026 está integrada por Belarús, Ecuador, Egipto, Eswatini, Myanmar, Nigeria, Panamá, Túnez y Türkiye.
Según la CSI, Argentina fue uno de los países cuya calificación empeoró durante el último año, junto con Albania, Francia y Panamá. En contraste, Botswana, Reino Unido y Uruguay lograron mejorar sus indicadores laborales.
El informe también alertó sobre un deterioro generalizado de los derechos laborales a nivel mundial. De acuerdo con los datos recopilados, en el 87% de los países analizados se vulneró el derecho a huelga, mientras que en el 80% se registraron restricciones a la negociación colectiva.
Asimismo, el documento señala que el 75% de las naciones relevadas limitó el derecho de los trabajadores a afiliarse a sindicatos y obstaculizó el registro de organizaciones sindicales. También se reportaron dificultades para acceder a la justicia laboral en el 72% de los países evaluados.
La CSI indicó que las condiciones laborales en Argentina se deterioraron por segundo año consecutivo durante la gestión del presidente Javier Milei. Según el organismo, el país descendió de la categoría 3 a la categoría 5 en apenas dos años, convirtiéndose en uno de los retrocesos más significativos registrados por este índice.
El informe sostiene que desde diciembre de 2023 se implementaron reformas y medidas que, según la organización sindical, debilitaron derechos laborales, redujeron espacios de diálogo social y afectaron la negociación colectiva y el derecho a la protesta.
Entre los principales cuestionamientos se encuentra la reforma laboral impulsada por el Gobierno argentino. La Confederación General del Trabajo (CGT) afirmó que las modificaciones representan un ataque a los derechos fundamentales de los trabajadores y advirtió que las nuevas disposiciones reducen la capacidad de negociación sindical.
La CSI también expresó preocupación por la ampliación de los servicios mínimos obligatorios durante conflictos laborales en actividades consideradas esenciales, así como por restricciones que afectarían el ejercicio del derecho a huelga.
El informe dedica un apartado especial a las protestas sociales y señala que el Gobierno otorgó mayores facultades a las fuerzas de seguridad para intervenir en manifestaciones públicas. Según la entidad, estas medidas podrían desalentar la participación en protestas vinculadas a conflictos laborales.
Además, la organización informó que durante las protestas registradas en 2025 se contabilizaron más de 1.350 personas heridas, incluyendo jubilados y dirigentes sindicales.
El documento también menciona conflictos laborales en empresas privadas y fallos judiciales relacionados con despidos de trabajadores vinculados a organizaciones sindicales.
Ante este escenario, la CGT y las dos centrales de trabajadores CTA anunciaron la presentación de una denuncia formal contra el Estado argentino ante la Organización Internacional del Trabajo durante la próxima Conferencia Internacional del Trabajo.
La acción contará con el respaldo de la Confederación Sindical de las Américas y de la propia CSI. Las organizaciones sostienen que las reformas impulsadas por el Gobierno afectan derechos fundamentales como la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de huelga, principios protegidos por los convenios internacionales del trabajo.