Producción

Avestruces africanas se abren paso en el Chaco tarijeño como una innovadora alternativa productiva

Emprendimiento de crianza de avestruces africanas en Caraparí.

Avestruces africanas se abren paso en el Chaco tarijeño como una innovadora alternativa productiva

Caraparí, 30 de julio de 2026. Mientras la ganadería tradicional y la agricultura enfrentan cada vez mayores desafíos por la sequía, la variabilidad climática y las limitadas oportunidades de diversificación, un emprendimiento familiar en el municipio de Caraparí apuesta por una actividad poco común en Bolivia: la crianza de avestruces africanas.

En la comunidad de Saladillo, Santiago Cáceres y su familia desarrollan desde 2022 un proyecto orientado a evaluar la adaptación de esta especie a las condiciones climáticas del Chaco tarijeño, con el objetivo de convertirla en una alternativa productiva que complemente las actividades agropecuarias tradicionales.

La iniciativa comenzó con la adquisición de una pareja de avestruces provenientes de la Universidad Indígena Guaraní "Apiaguaiki Tüpa" de Ivo, en el departamento de Santa Cruz. Lo que inicialmente fue una experiencia piloto se ha convertido en un emprendimiento con resultados alentadores.

Según explicó Cáceres, las aves se adaptaron favorablemente al clima cálido y seco de la región, demostrando una buena capacidad de aclimatación, lo que ha permitido continuar fortaleciendo el proyecto y proyectar su expansión en los próximos años.

Más allá de su carácter novedoso, la crianza de avestruces representa una alternativa con un importante potencial económico. A nivel internacional, estos animales son aprovechados casi en su totalidad: su carne es considerada una proteína magra con bajo contenido de grasa y colesterol; los huevos poseen un alto valor comercial tanto para consumo como para fines artesanales; las plumas son utilizadas en la industria textil y decorativa; mientras que el cuero es apreciado por la fabricación de artículos de alta calidad.

Especialistas en producción animal señalan que la diversificación pecuaria constituye una estrategia cada vez más importante para regiones con alta vulnerabilidad climática, como el Chaco, donde resulta necesario ampliar las opciones productivas y reducir la dependencia de actividades tradicionales.

En Bolivia existen pocas experiencias dedicadas a la crianza comercial de avestruces, por lo que el proyecto desarrollado en Saladillo adquiere relevancia como un ejemplo de innovación rural impulsada desde la iniciativa privada y familiar.

Actualmente, el trabajo continúa centrado en el manejo, alimentación y reproducción de las aves, procesos que requieren capacitación permanente y cuidados específicos. La familia espera consolidar el plantel reproductor y, en el mediano plazo, abrir oportunidades de comercialización que permitan generar mayores ingresos y motivar a otros productores a explorar nuevas alternativas económicas.

En una región que busca diversificar su matriz productiva y fortalecer el desarrollo rural, experiencias como la de Santiago Cáceres evidencian que la innovación también puede surgir desde las comunidades, combinando perseverancia, conocimiento y visión de futuro para transformar los desafíos del territorio en nuevas oportunidades de crecimiento.

Fuente: Reporte original proporcionado por el usuario.