Cierre de la temporada

Cierra la temporada de pesca y crece la alerta por el futuro del sábalo en el Pilcomayo

Actividad pesquera en el río Pilcomayo durante la temporada de pesca en el Chaco tarijeño.

La temporada de pesca en el río Pilcomayo, en el Chaco tarijeño, llegó a su conclusión con una producción considerada regular por representantes de los pueblos indígenas, debido principalmente a la llegada parcial y dispersa de los cardúmenes de sábalo.

El asambleísta del pueblo Tapiete, José Luis Ferreira, explicó que la presencia irregular de los peces dificultó el trabajo de las familias que dependen de la pesca y limitó los ingresos obtenidos durante la temporada.

Según el dirigente, entre los factores que podrían estar afectando la migración del sábalo se encuentran las condiciones hidrológicas del río y modificaciones realizadas en distintos sectores de la cuenca, particularmente en territorio argentino y paraguayo, que podrían dificultar el desplazamiento natural de los peces.

Con el cierre de la temporada comienza ahora el periodo de veda, una etapa fundamental para permitir la recuperación de las poblaciones de peces y reducir la presión sobre el recurso.

Mientras tanto, se espera que las autoridades correspondientes presenten un informe oficial sobre los resultados de la temporada, incluyendo volúmenes de captura, comportamiento de los cardúmenes y otros indicadores que permitan conocer con mayor precisión la situación del recurso pesquero.

Más allá de una temporada de pesca

Para los pueblos indígenas que viven en las riberas del Pilcomayo, el comportamiento del sábalo constituye un indicador de la salud de un ecosistema del que dependen numerosas familias.

Por ello, la discusión no debería limitarse a determinar si una temporada fue buena, regular o mala. El desafío de fondo es garantizar que la pesca pueda mantenerse en el tiempo sin poner en riesgo la reproducción y migración de las especies.

El sábalo es uno de los principales recursos ictícolas del Pilcomayo y su ciclo migratorio atraviesa diferentes territorios nacionales, por lo que su conservación requiere coordinación entre Bolivia, Argentina y Paraguay.

En este escenario, resulta fundamental fortalecer el monitoreo de los cardúmenes, controlar la pesca durante la veda, combatir prácticas ilegales y evaluar el impacto que tienen las obras y modificaciones del cauce sobre la migración y reproducción de los peces.

Los pueblos indígenas buscan alternativas durante la veda

Con la suspensión temporal de la actividad pesquera, las familias del pueblo Tapiete recurrirán a otras actividades productivas para sostener sus ingresos, entre ellas la ganadería, agricultura, apicultura, carpintería y artesanía.

Ferreira señaló además que se gestionan mercados para productos como la miel y las artesanías, buscando generar alternativas económicas durante los meses en que la pesca estará restringida.

La diversificación resulta cada vez más importante para las comunidades ribereñas, considerando que la disponibilidad del sábalo puede variar considerablemente de una temporada a otra.

Un río que necesita sostenibilidad

El cierre de la temporada abre también una oportunidad para discutir una política de largo plazo para el Pilcomayo. La protección del sábalo no puede depender únicamente de periodos de veda; requiere investigación, control, manejo sostenible de la pesca y una gestión integral de la cuenca.

Los representantes indígenas esperan que las próximas lluvias favorezcan el caudal y permitan una mejor migración de los peces hacia sus zonas de reproducción. Sin embargo, advierten que el futuro de la pesca dependerá también de las condiciones ambientales y de las decisiones que adopten los tres países que comparten la cuenca.

La temporada terminó. Ahora comienza el periodo en el que el río debe recuperar su equilibrio y las autoridades tienen la oportunidad de evaluar qué está ocurriendo con el recurso ictícola.

El objetivo no debería ser solamente pescar más la próxima temporada, sino garantizar que dentro de diez, veinte o treinta años el Pilcomayo siga teniendo sábalo y que las comunidades indígenas puedan continuar viviendo de manera sostenible de los recursos del río.