COED de Tarija declara estado de emergencia por los incendios forestales en la serranía de Sama
El Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) de Tarija declaró estado de emergencia debido a los incendios forestales registrados en la serranía de Sama, una medida que permitirá disponer de recursos económicos para fortalecer las labores de atención y combate del fuego.
La decisión fue confirmada por la gobernadora María René Soruco durante la tercera reunión del COED, realizada la noche del lunes. La autoridad explicó que, pese a la complicada situación financiera del departamento, es necesario destinar recursos para enfrentar la emergencia.
“La declaratoria es para poder disponer de recursos económicos, pese a que estamos en una situación crítica económica”, señaló Soruco.
Los municipios de Cercado y San Lorenzo concentran la mayor cantidad de incendios forestales. Aunque varios focos fueron controlados durante el fin de semana, las fuertes ráfagas de viento, que superaron los 60 kilómetros por hora, provocaron la reactivación del fuego en distintas comunidades del Valle Central de Tarija y la serranía de Sama.
La gobernadora indicó que las condiciones climáticas dificultaron las tareas de mitigación, aunque se espera que la disminución de la intensidad de los vientos facilite las labores durante los próximos días.
Desde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la directora departamental Carla Rojas informó que para esta jornada se prevén vientos entre 15 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora, condiciones más favorables para las operaciones de control.
Las autoridades también preparan un nuevo operativo para combatir los incendios activos. Como parte de la planificación, el vicegobernador Gonzalo Ávila, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, y representantes del Viceministerio de Defensa Civil realizaron un sobrevuelo sobre las zonas afectadas para evaluar la magnitud de los daños.
El objetivo es definir una estrategia conjunta que permita atacar los incendios desde tierra y aire, con el apoyo de helicópteros de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), para evitar que el fuego continúe propagándose.