Ganarle el partido a la artritis reumatoidea: el dato clave sobre los síntomas para ganar calidad de vida

Ya no se trata solo de aliviar el dolor o la inflamación. Médicos detallan por qué no hay que acostumbrarse a convivir con limitaciones y cómo llegar a la remisión.

Artritis reumatoidea: hoy ha cambiado el objetivo principal para controlar la artritis reumatoidea y mejorar la calidad de vida.

Cada 12 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Artritis Reumatoidea (AR), una fecha que representa una oportunidad para volver a poner el foco en un desafío central: lograr no solo vivir sin dolor sino ganar calidad de vida.

que va más allá del diagnóstico y del inicio del tratamiento: qué significa tener la enfermedad realmente controlada y ganar

La artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria crónica y autoinmune que afecta principalmente las articulaciones, aunque también puede comprometer otros órganos. Sin un abordaje adecuado, la inflamación persistente puede generar daño articular, pérdida de funcionalidad y afectar de manera significativa la calidad de vida de quienes la padecen. La enfermedad afecta a entre 1 y 1,5% de la población mundial.

Artritis reumatoide: enfermedad que afecta entre 1 y 1,5% de la población mundial

Durante años, gran parte de la conversación alrededor de la AR estuvo centrada en reducir el dolor , la hinchazón y otros síntomas inmediatos . Sin embargo, los avances en el conocimiento y manejo de la patología permitieron elevar la expectativa terapéutica : hoy el objetivo no es solamente que una persona se sienta un poco mejor, sino alcanzar el mayor control posible de la enfermedad.

La remisión implica la ausencia de signos y síntomas de actividad inflamatoria significativa. Las recomendaciones de tratamiento orientado a objetivos, conocidas como Treat to Target (T2T), la establecen como la principal meta terapéutica. En personas con una enfermedad de larga duración, una baja actividad puede considerarse una alternativa válida.

Al hablar de control de la artritis reumatoidea, evaluar únicamente si disminuyó el dolor puede ofrecer una imagen incompleta. La patología involucra múltiples dimensiones:

“Durante mucho tiempo, mejorar algunos síntomas podía percibirse como un buen resultado. Hoy sabemos que podemos ser más ambiciosos. El objetivo es controlar la enfermedad de la manera más completa posible y, cuando las características de cada paciente lo permiten, buscar la remisión. Para eso es fundamental evaluar periódicamente la actividad de la enfermedad y mantener un diálogo abierto entre el paciente y su reumatólogo”, explica el doctor Gustavo Citera, médico reumatólogo y jefe de la Sección Reumatología en el Instituto de Rehabilitación Psicofísica.

Persistir con dolor, inflamación, rigidez o limitaciones para realizar las actividades cotidianas puede ser una clara señal para volver a conversar con el reumatólogo sobre el nivel de control real de la afección y los objetivos del tratamiento.

Dolor persistente, inflamación articular —especialmente en manos y pies—, rigidez matutina que se prolonga en el tiempo, fatiga o dificultades cotidianas son algunos de los signos que justifican una consulta médica.

Síntomas clave de la artritis reumatoidea: no ignorar dolor, inflamación, rigidez o fatiga. Justifican una consulta médica.

“Para las personas que ya tienen diagnóstico hay otra conversación igualmente importante: no acostumbrarse a convivir con síntomas o limitaciones que podrían indicar que la enfermedad continúa activa, y consultar con el reumatólogo sobre cuáles son los objetivos del tratamiento. Controlar algunos síntomas puede ser solo una parte de la historia; la pregunta es si estamos viendo la imagen completa”, señala el Gustavo Rodríguez Gil, médico reumatólogo y presidente electo de la Sociedad Argentina de Reumatología.

Hoy, la clave no pasa únicamente por calmar las molestias del momento, sino por plantear objetivos terapéuticos integrales que permitan ganar calidad de vida y vivir plenamente.

Para quienes conviven con artritis reumatoidea, esa mirada también supone no acostumbrarse a las limitaciones como si fueran una consecuencia inevitable. Mariana Cambiasso, fundadora y presidenta de ACAPER (Asociación Civil Argentina de Personas con Enfermedades Reumáticas) , fue diagnosticada hace 34 años y atravesó a lo largo de su vida distintas cirugías y tratamientos . “Durante muchos años, quienes vivimos con artritis reumatoidea aprendemos a adaptarnos a un montón de cosas. Pero adaptarse no debería significar conformarse. Vivir mejor también es poder recuperar actividades, hacer planes y hablar con el médico sobre qué objetivos podemos plantearnos con el tratamiento”, señala Cambiasso.

“Cada paciente tiene una historia y una evolución diferentes , y por eso el tratamiento debe ser individualizado. Lo importante es que tanto el médico como el paciente sepan cuál es el objetivo que están buscando y puedan evaluar juntos si se está alcanzando. Si la enfermedad continúa activa, la estrategia terapéutica debe ser reevaluada por el especialista” agrega Citera.

Pensar en objetivos terapéuticos más ambiciosos no disminuye la importancia del diagnóstico precoz. Por el contrario, ambos conceptos forman parte de una misma lógica de abordaje: detectar la enfermedad, iniciar tratamiento y evaluar de manera periódica si se alcanza la meta propuesta.

Para Cambiasso, que logró entrar en remisión hace 14 años , el recorrido también implicó incorporar hábitos saludables, sostener la adherencia al tratamiento y encontrar nuevas formas de continuar con sus proyectos . “La remisión es posible: no es un milagro. En mi caso fue el resultado de la adherencia al tratamiento, y también de entender que soy mucho más que un diagnóstico. La artritis forma parte de mi vida, pero no tiene por qué definir todo lo que puedo hacer y de allí nuestro lema como asociación: ‘diagnóstico no es sentencia’”, afirma.

A través de ACAPER, Mariana busca que otras personas que atraviesan enfermedades reumáticas puedan encontrar acompañamiento, comunidad y nuevas formas de transitar el diagnóstico. “Apenas la fundé me despertaba pensando en todos sus miembros y, ahora, más de una vez al levantarme son ellos los que me preguntan cómo estoy yo. Ese es el tan ansiado sentido de comunidad”, cuenta.

En esa línea, la asociación lanzó recientemente “No se ve, pero está ahí”, una campaña de concientización en vía pública , presente en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, que busca dar visibilidad a esta enfermedad cuyos síntomas y su impacto en la vida cotidiana muchas veces no resultan evidentes para los demás.

Cuando se trata de artritis reumatoidea, controlar algunos síntomas puede ser solo una parte de la historia. Mirar la imagen completa implica también preguntarse cuál es el objetivo del tratamiento y qué significa, para cada persona, alcanzar el mayor control posible de la enfermedad.

Fuente: Los Andes