Gumito fue identificado como el presunto conductor que trasladó al sicario involucrado en el asesinato del exdirector del Senasag, Mauricio Aramayo

La Fiscalía Departamental de Tarija informó que José A. G. T., conocido como “Gumito”, habría sido la persona encargada de conducir la motocicleta utilizada para trasladar al sicario que asesinó al exdirector del Senasag, Mauricio Aramayo, el pasado 8 de enero.

El sospechoso fue capturado en una comunidad del municipio de San Ignacio de Moxos, en el departamento de Beni, durante un operativo ejecutado por la Policía Boliviana. Tras su aprehensión, será trasladado a Tarija para enfrentar una audiencia de medidas cautelares.

El fiscal departamental José Ernesto Mogro señaló que el Ministerio Público solicitará la detención preventiva del acusado en el penal de Morros Blancos, al considerar que existen suficientes elementos que lo vinculan con el caso.

“Esta persona habría participado directamente en el hecho investigado y es trasladada a Tarija para que responda ante la justicia conforme establece la normativa vigente”, manifestó la autoridad.

La Fiscalía considera que la captura de “Gumito” representa un avance importante en las investigaciones, ya que permitirá profundizar las indagaciones y determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados en el crimen.

Según las investigaciones, Mauricio Aramayo perdió la vida tras recibir tres disparos de arma de fuego efectuados por el ciudadano uruguayo Marco Adrián Cardona Echeverría, quien actualmente cumple detención preventiva en el penal de Morros Blancos.

Las autoridades identifican como presunto autor intelectual del asesinato al prófugo contrabandista Mijail Rodríguez Huarachi, quien habría ofrecido una suma de 100.000 dólares para ejecutar el crimen.

Aramayo, quien mantenía una estrecha relación política con el presidente Rodrigo Paz y participaba activamente en actividades partidarias, fue atacado cuando retornaba a su domicilio después de una reunión política vinculada a las elecciones subnacionales.

 

El caso generó una profunda conmoción en Tarija, una ciudad donde este tipo de hechos violentos no son frecuentes y que continúa a la espera del esclarecimiento total del crimen.