Mujeres estudian más años y superan a los hombres en formación en educación superior

Un grupo de jóvenes universitarios en La Paz

El Censo de Población y Vivienda 2024 reveló que las mujeres en Bolivia no solo estudian más años que en décadas pasadas, sino que también superan a los hombres en acceso a educación superior. El promedio de años de estudio de las mujeres subió de 6,7 en 2001 a 10,2 en 2024, mientras que un 34,2% alcanzó formación universitaria, frente al 32,5% de los hombres.

Avance histórico en la educación de las mujeres en Bolivia

El estudio muestra que la proporción de mujeres sin ningún nivel educativo bajó de 19,9% en 2001 a 7,2% en 2024. En el caso de los hombres, el mismo indicador disminuyó de 7,7% a 2,6%.

En el Censo 2001, solo el 16,5% de las mujeres accedía a educación superior, frente al 19,5% de los hombres. Dos décadas después, las mujeres han logrado revertir esta brecha.

Promedio de años de estudio en Bolivia

En general, la población de 19 años o más alcanzó en 2024 un promedio de 10,6 años de estudio.

  • Hombres: 10,9 años.
  • Mujeres: 10,2 años.

En el área urbana el promedio llega a 11,7 años, mientras que en el área rural es de 7,9 años.

Comparativamente, en el Censo 2001 el promedio urbano era de 9,2 años y en el rural de apenas 4,2.

Educación y participación laboral femenina

El Censo 2024 también refleja un incremento en la participación laboral femenina. Actualmente, el 64% de las mujeres forman parte del mercado laboral, un aumento notable frente al 44,4% registrado en 2001. Aunque los hombres siguen liderando con el 78,9%, la brecha se ha reducido de forma importante.

En total, el 71,4% de la población boliviana participa en el mercado de trabajo, superando el 64,5% registrado en 2012 y el 56% en 2001.

Un cambio estructural en la educación boliviana

El aumento de los años de estudio y el mayor acceso de las mujeres a la educación superior muestran un cambio estructural en Bolivia. Este avance no solo mejora las oportunidades académicas, sino que también influye en el acceso al empleo y en la reducción de desigualdades de género.