Paz rechaza amenazas de paro judicial y afirma que los conflictos deben resolverse con diálogo
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, rechazó las amenazas de paro anunciadas por el Órgano Judicial y aseguró que las medidas de presión forman parte de una forma de hacer política que debe quedar en el pasado. La declaración surge luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) advirtiera con iniciar un paro nacional escalonado si el Gobierno y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) no atienden sus demandas en un plazo de 20 días.
Durante un encuentro con periodistas en Asunción, el mandatario sostuvo que la resolución de los conflictos debe basarse en el diálogo y la concertación, dejando atrás las presiones mediante paros o bloqueos.
"Las amenazas de paro y de bloqueos son cosa del pasado; ese es el pensamiento de los últimos 20 años. La lógica del diálogo y la concertación representa la modernidad, eso es el siglo XXI", manifestó Paz.
El pronunciamiento se produce después de que el Órgano Judicial anunciara una reunión de emergencia en la que determinó otorgar un plazo de 20 días para que el Ejecutivo atienda sus demandas. De no existir avances, las autoridades judiciales advirtieron con iniciar un paro nacional escalonado.
Entre las principales exigencias del sistema judicial figura el incremento de su presupuesto anual, que actualmente representa el 0,35% de los recursos del Tesoro General de la Nación (TGN), porcentaje que buscan elevar al 5%. Asimismo, solicitan la aprobación de un paquete de proyectos de ley que permanecen pendientes en la Asamblea Legislativa.
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, aclaró que la prioridad del Órgano Judicial es agotar primero la vía del diálogo antes de asumir cualquier medida de presión.
"Nosotros, primero hemos dicho, vamos a adoptar el diálogo. Nos tenemos que sentar con el presidente, su gabinete y la Asamblea Legislativa, porque hay unos paquetes de leyes. Si esto da resultado, no es necesario que lleguemos a medidas de presión", afirmó.
Por su parte, el presidente Paz señaló que su administración trabaja en una agenda de reformas estructurales que incluye cambios en la economía, la justicia, la educación y la salud, insistiendo en que estos desafíos deben abordarse mediante consensos institucionales.
El desarrollo de las negociaciones entre el Gobierno y el Órgano Judicial durante las próximas semanas será determinante para evitar la paralización de actividades en el sistema de justicia y avanzar en las reformas planteadas.