Carretera Tarija–Chaco vuelve a mostrar un deterioro crítico: volqueteros denuncian abandono estructural en el tramo Canaletas–Entre Ríos

El representante de los volqueteros de Tarija, Gustavo Rodríguez, alertó nuevamente sobre el grave estado de la carretera al Chaco, especialmente en el tramo Canaletas – Entre Ríos, un sector históricamente conflictivo y considerado por transportistas como uno de los más críticos del departamento.

Rodríguez señaló que el deterioro ha llegado a niveles alarmantes y que la vía se encuentra prácticamente intransitable para el transporte pesado. De manera gráfica, comparó el estado actual del tramo con una “carretera bombardeada”, reflejando la magnitud de los baches, hundimientos y daños estructurales que hoy afectan la transitabilidad.

Un problema eterno: obras inconclusas y abandono prolongado

Según el dirigente, el origen del deterioro no es reciente, sino acumulativo. “Al dejar las obras a medias hace que año que pasa, año que se deteriora más”, lamentó. Explicó que la falta de conclusión y mantenimiento periódico ha generado un desgaste progresivo que hoy demanda una inversión mucho mayor de la que se habría necesitado hace 10 o 15 años.

Transportistas y vecinos coinciden en que varias gestiones gubernamentales, tanto departamentales como nacionales, han prometido la rehabilitación definitiva del tramo; sin embargo, los avances han sido mínimos o discontinuos, lo que ha convertido esta ruta en un símbolo de promesas incumplidas y descoordinación institucional.

Entre Ríos – Palos Blancos: otro sector en crisis

Rodríguez también alertó sobre el deterioro visible en el tramo Entre Ríos – Palos Blancos, donde la carretera muestra fallas constantes debido a deslizamientos, saturación de taludes, falta de cunetas operativas y ausencia de mantenimiento rutinario.

“No hay un mantenimiento serio que preserve la carretera. Todo lo contrario: cada temporada de lluvias se convierte en una amenaza que profundiza los daños y pone en riesgo a los transportistas”, afirmó.

Una vía estratégica que conecta tres regiones

La carretera Tarija–Chaco es un corredor vital para la conexión del sur del país con Santa Cruz y para el transporte de carga, hidrocarburos y productos agrícolas. Su deterioro recurrente afecta:

  • La economía regional.
  • La seguridad vial de miles de pasajeros.
  • El abastecimiento hacia mercados locales y nacionales.
  • La conectividad entre comunidades rurales que dependen exclusivamente de esta ruta.
  • Exigen intervención urgente y soluciones definitivas

Los volqueteros piden que las autoridades competentes —la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y el Gobierno Departamental— coordinen acciones inmediatas para evitar que el daño se agrave durante la época de lluvias.

Rodríguez insistió en que es necesario un plan integral, no solo bacheos temporales, para evitar que esta carretera siga cayendo en un ciclo de abandono, reconstrucción parcial y nuevo colapso.